Las mujeres muchas veces tenemos miedo a desear ser felices, y a la propia palabra “felicidad”.
Tras esa palabra se encierran las llaves de todas nuestras penas, nostalgias y tristezas…
Miedo nos da la felicidad, y siempre tendemos a decir que no existe, que son trozos de nuestras, y es la verdad… nadie tiene la felicidad garantizada, pero tú puedes hacer que eso cambie.
Los problemas siempre estarán en nuestra puerta, siempre habrá cosas que nos hagan llorar o poner el corazón entristecido por la decepción, y aun a pesar de todos los inconvenientes que nos encontramos, debemos seguir buscando ese paraíso que se llama “Felicidad”. Es difícil, pero si pones a un lado todas esas situaciones que te complican la vida, sabrás que hay muchas razones para vivir en mejor armonía con tu alma y cuerpo. 
Debemos ser positivas, siempre andar con gratitud, con buenas vibraciones, buscar dentro de nosotras mismas qué es lo que nos falta para alcanzar la felicidad, y pensar con la frente levantada bien alto “Hoy seré feliz, mañana ya veré lo que la vida me depara”.
10 recomendaciones para cuando pienses que todo va cuesta abajo, siempre es bueno tener algún bastón para afirmarse y seguir adelante:
porque en ti hay felicidad y optimismo.Por mi parte, quisiera que todos los que están a mi alrededor sientan que pueden confiar en mí. Deseo vivir feliz y transmitir mi felicidad a los demás, porque sé que la felicidad es lo contrario a estar triste. Quiero aprender a disfrutar de las cosas sencillas, de un buen amor, de alguien que ría conmigo y también llore… Hoy quiero ser feliz. ¿Por qué no tratas de hacer lo mismo? Por un día deja la tristeza en tu cama y levántate contenta, ya verás como cambia tu vida.